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Entorno

Erniozabal

Sobre la populosa e industrial localidad guipuzcoana de Tolosa se alza el Erniozabal, última cumbre hacia el este del cordal de Ernio, que se alza por encima de los mil metros en el corazón de la provincia. Su condición de cumbre secundaria respecto al Ernio, principal cima del macizo al que da nombre, no le impide ser una montaña con personalidad propia y muy popular, como no podría resultar de otra forma en un pueblo con la tradición montañera de Tolosa. La altura se convierte, de hecho, en un excelente otero del municipio y de toda la comarca.

Su ascensión puede empezarse tanto desde la localidad como desde cualquiera de los núcleos que pueblan sus laderas. En este caso, la hemos comenzado en Urkizu, punto de inicio de la vía de acceso probablemente más popular entre los aficionados. Debemos coger un camino empedrado que asciende (N) entre caseríos y prados, atajando a tramos por la carretera que lleva hasta la valla del repetidor instalado en la loma de Olamuño. En su interior, esta loma alberga una mina de plata cuya explotación se remonta a la época de la invasión romana.

Estamos en el paraje conocido como rellano de Olamuño (0h.35’). Allí seguiremos por la pista de la izquierda, que llanea y pasa junto a una borda rodeada de hayas. Cuando el camino empieza a perder altura, ya en terreno despejado, lo abandonaremos para cruzar una valla, a la derecha, y seguir por una pista herbosa (0h.45’).

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